Agapornis

El agapornis, también conocido como inseparable, es un ave que pertenece a la familia Psittaculidae y que debido a su personalidad se ha convertido en una de las más apreciadas como mascota, mostrándose con diferentes variedades, cada una de las cuales presenta unas características particulares que vamos a conocer.

Su origen se encuentra ubicado en la parte suroeste de África, y tal y como podemos apreciar, pertenece a la familia de los loros, aunque en este caso cuenta con un tamaño bastante más reducido.

Una de las particularidades más destacadas de esta mascota es el hecho de que crea fuertes vínculos tanto con el hombre como con ejemplares del sexo opuesto, además de que muestra un carácter muy lanzado y valiente, convirtiéndose en un compañero único al que, eso sí, deberemos prestarle la debida atención.

Razas o tipos de agapornis

En total existen nueve variedades, razas o tipos de agapornis, las cuales son las siguientes:

Inseparable de Fischer (Agapornis Fischeri)

 

Agapornis Fischeri
Agapornis Fischeri

Es una variedad que procede de la parte este de África.

Su colorido es bastante llamativo, ya que combina el verde con el amarillo y el naranja, mientras que en algunas ocasiones también puede presentar plumas de color azul en la cola.

El verde se encuentra en las alas y desde la unión de estas con el cuerpo hacia abajo.

A partir de las alas, aparece el color amarillo, y en el cuello comienza el color anaranjado que puede cambiar su intensidad conforme va ascendiendo, hasta llegar a la parte alta de la cabeza donde podemos apreciar una tonalidad verde más oscura que la del resto del cuerpo.

Tiene una longitud que va desde los 13 cm hasta los 17 cm, y un peso que oscila entre los 42 grs y los 58 grs.

Bandada de Inseparable de Fischer (Agapornis Fischeri)
Bandada de Inseparable de Fischer (Agapornis Fischeri)

Inseparable enmascarado o cabecinegro (Agapornis personatus)

Inseparables enmascarado o cabecinegro (Agapornis personatus), uno verde y otro azul
Inseparables enmascarado o cabecinegro (Agapornis personatus), uno verde y otro azul

Se trata de una variedad muy característica debido al colorido de sus plumas.

Tiene una longitud que oscila generalmente entre los 13 cm y los 15 cm, lo que lo convierte en ejemplares algo más pequeños que la media.

Su peso irá desde los 43 grs y hasta los 47 grs, mientras que combina diferentes colores donde destacan el verde y el azul como base.

Generalmente, los de color verde presentan este plumaje en alas y la mitad inferior del cuerpo, mientras que a partir del pecho aparece el color amarillo, y desde la mitad del cuello para arriba, es donde se forma la máscara que será marrón oscuro o negra, con dos anillos oculares en color blanco que son los que crean la sensación de que tiene una máscara puesta.

En cuanto al ejemplar azul, presentará este color de la mitad del cuerpo para abajo y en las alas, mientras que el pecho será blanco, y la cabeza coincidirá con su homónimo de color verde.

Esta variedad es originaria de Tanzania y Kenia.

Inseparable enmascarado o cabecinegro (Agapornis personatus)
Inseparable enmascarado o cabecinegro (Agapornis personatus)

Inseparable Malgache (Agapornis Canus)

Foto de pareja de Inseparables Malgache (Agapornis Canus)
Foto de pareja de Inseparables Malgache (Agapornis Canus) – Hembra a la izquierda y macho a la derecha de la foto.

Con su origen en Madagascar, tenemos esta variedad de agapornis que cuenta con una longitud media de 14 cm, aunque hay ejemplares que pueden medir tan sólo 12 cm, así como otros alcanzan los 16 cm, mientras que su peso rara vez superará los 30 grs.

Es más tímido que otras variedades, además de que su plumaje también es uno de sus distintivos más claros.

Presenta un dimorfismo muy claro para diferenciarlos, la hembra es toda verde.

Mientras que el macho, la mitad superior, cabeza y cuello es blanca o de un tono gris claro, desde la mitad hacia abajo, presenta un color verde, siendo más oscuro en la espalda y más amarillento en la parte delantera.

Grupo de Inseparables Malgache (Agapornis Canus) comiendo en libertad
Grupo de Inseparables Malgache (Agapornis Canus) comiendo en libertad

Inseparable del Nyasa o de Lilian (Agapornis Lilianae)

Bonito ejemplar de Inseparable de Lilian (Agapornis Lianae)
Bonito ejemplar de Inseparable de Lilian (Agapornis Lianae)

Su nombre científico es Agapornis Lianae, y su origen se encuentra ubicado en la parte oriental de África.

Físicamente es muy similar al agapornis de fischeri, pero en este caso, las tonalidades de la cabeza son más intensas y llaman más la atención.

Por otra parte, no existen ejemplares que tengan plumas azules en la cola, otro rasgo distintivo importante.

Su longitud media es de entre 14 cm y hasta 17 cm, teniendo un peso que parte de los 28 grs y hasta los 37 grs.

Bandada de Inseparables del Nyasa (Agapornis Lianae) bebiendo en el rio en libertad
Bandada de Inseparables del Nyasa (Agapornis Lianae) bebiendo en el rio en libertad

Inseparable Cachetón o de mejillas negras (Agapornis Nigrigenis)

Inseparable Cachetón o de mejillas negras (Agapornis Nigrigenis)
Inseparable Cachetón o de mejillas negras (Agapornis Nigrigenis)

Variedad procedente de la parte norte del África austral, el cual presenta una longitud de 13 cm en el caso de los ejemplares más pequeños, y hasta los 16 cm para los más grandes.

Alcanza un peso que oscilará entre los 28 grs y los 60 grs.

No es habitual en cautividad, y en cuanto a su pelaje, predomina el verde, mientras que la parte superior de su cara, lo que sería la frente, es de color rojizo.

Sin embargo, sus mejillas y garganta presentarán un color de pluma negro.

También es característico su anillo ocular de color blanco, así como un pico rojo con base blanca.

Los adultos y los jóvenes se diferencian sobre todo en que los más pequeños tienen el pico naranja, y con el paso del tiempo irá adquiriendo una tonalidad más roja.

Grupo de Inseparables Cachetón o de mejillas negras (Agapornis Nigrigenis)
Grupo de Inseparables Cachetón o de mejillas negras (Agapornis Nigrigenis)

Inseparable Karirrojo (Agapornis Pullarius)

Agapornis Pullarius
Agapornis Pullarius

Esta variedad es endémica de la zona central y occidental de África, y fue descubierta en 1758.

Tiene una longitud media de 14 cm, y en cuanto a su plumaje, es verde en todo el cuerpo, mientras que en la cola presenta plumas azules, y la zona de la cara (frente y mejillas) es de color anaranjado.

Su pico es de tonalidad marfil a anaranjada, y una particularidad importante es que no se trata de un agapornis adecuado para la cautividad, ya que entre otras cosas, si no está en libertad, es prácticamente imposible conseguir que se reproduzca.

Podemos diferenciar al macho de la hembra debido a que el primero tiene el interior de las alas de color negro.

Pareja de Agapornis Pullarius
Pareja de Agapornis Pullarius

Inseparable de Namibia (Agapornis Roseicollis)

Inseparable de Namibia (Agapornis Roseicollis)
Inseparable de Namibia (Agapornis Roseicollis)

Su nombre científico es Agapornis roseicollis, y suele tener un largo que ronda los 15 cm, aunque algunos ejemplares alcanzan incluso los 18 cm.

Su peso se encuentra entre los 43 grs y los 63 grs en el caso de ejemplares de mayor tamaño, y su origen se encuentra ubicado en  la parte suroeste de África.

En cuanto a su plumaje será verde en todo el cuerpo salvo la cabeza, donde tiene una tonalidad más rosada.

Cuenta con una estimación de vida alta, pudiendo alcanzar incluso los 30 años en casos muy específicos tal y como se ha podido observar, aunque por norma general no superan los 25 años.

Pareja de Inseparables de Namibia (Agapornis Roseicollis)
Pareja de Inseparables de Namibia (Agapornis Roseicollis)

Inseparable Abisinio o de frente roja (Agapornis Taranta)

Inseparable Abisinio o de frente roja (Agapornis Taranta)
Inseparable Abisinio o de frente roja (Agapornis Taranta)

Su nombre lo debe a su lugar de origen, ya que es endémico de Abisinia, localizado en Etiopía.

Tiene un largo que va desde los 15 cm y hasta los 18 cm, con un peso que parte de los 50 grs y asciende hasta los 66 grs en el caso de los ejemplares más grandes.

Su color es una de sus señas más destacadas, ya que predomina el verde en todo su cuerpo, mientras que existe dimorfismo sexual puesto que la frente de los machos es roja mientras que la de las hembras es verde.

El pico es también de color rojo, y en cuanto a su personalidad, es algo más tranquilo que la mayoría de sus hermanos.

Diferentes vistas Inseparable Abisinio o de frente roja (Agapornis Taranta)
Diferentes vistas Inseparable Abisinio o de frente roja (Agapornis Taranta)

Inseparable Acollarado o de cuello negro (Agapornis Swindernianus)

Raro ejemplar de Inseparable de cuello negro (Agapornis Swindernianus)
Raro ejemplar de Inseparable de cuello negro (Agapornis Swindernianus)

Finalmente tenemos esta variedad de agapornis que proviene de la parte central de África, y se caracteriza por ser una variedad pequeña pero con un cuerpo fuerte.

Su longitud generalmente se encuentra alrededor de los 13 cm, mientras que su peso será de unos 41 gramos.

Su color principal es el verde, mientras que en la cola puede presentar diferentes colores como el azul y el rojo.

Es fácil de reconocer debido a que en su cuello presenta un anillo de color negro.

Cabe destacar que hablamos de una variedad que prácticamente no existe en cautividad, de manera que es la más desconocida de todas.

Cuánto viven los agapornis

La esperanza de vida del agapornis depende de la variedad:

  • Abisinio o de frente roja: entre los 10 y los 15 años.
  • Acollarado o de cuello negro: no se ha podido calcular debido a que apenas se encuentra en cautividad.
  • Cachetón o de mejillas negras: entre los 10 y los 20 años.
  • Enmascarado o cabecinegro: entre los 15 y los 20 años.
  • Fischer: entre los 15 y los 20 años.
  • Karirrojo: entre los 12 y los 15 años.
  • Malgache: entre los 10 y los 20 años.
  • Namibia: entre los 15 y los 25 años, aunque se conocen ejemplares que han superado los 30 años.
  • Nyasa o de Lilian: entre los 15 y los 20 años.

Cómo debe ser la jaula para un agaporni

El agapornis es un ave que necesita mucho espacio para sentirse bien, de manera que deberemos optar por una jaula que tenga las dimensiones adecuadas.

Es destacable saber que les gusta volar, por lo que predominará la anchura sobre la altura, y las dimensiones mínimas deberían ser de un metro de ancho, medio de fondo y otro medio de alto y con forma rectangular en lugar de redonda, permitiendo así que pueda trepar y guiarse bien en todas las ubicaciones.

También es importante que nos aseguremos de que cuenta con barrotes horizontales, permitiendo así el trepado, y una badeja inferior nos puede ayudar a sacar sus desechos de forma mucho más cómoda y rápida.

En su interior deberá contar con todo lo necesario para su alimentación, cuidados, juego y ejercicio físico.

Esto incluye el comedero, el bebedero, una piscina pequeñita con agua, juguetes, soportes de madera en los que podrá afilar sus uñas y pico, y por supuesto el nido donde podrá refugiarse o reproducirse en caso de que se trate de una pareja.

En cuanto a la ubicación, deberemos mantenerla apartada de corrientes de aire, además de que deberemos garantizar una temperatura estable a lo largo del día.

Le gusta mirar por la ventana, de la misma forma que en ocasiones prefiere estar en el sol, mientras que en otras opta por la sombra, de manera que deberemos asegurarnos de que todos los días recibe un poco de sol, pero siempre con zona cubierta por si la necesita.

Agapornis en su jaula
Agapornis en su jaula

Comprar un agaporni como mascota

Si estamos buscando una mascota y no tenemos experiencia, el agapornis es una alternativa interesante, ya que se trata de un compañero muy agradecido, que vamos a poder coger con nuestras manos, soltar por la habitación (recuerda cerrar puertas y ventanas y correr las cortinas para que no se estrelle contra la ventana), y nos hará una gran compañía.

De hecho, prácticamente todo el que tiene un agapornis, repite con el tiempo, ya que son animales muy cariñosos y que se adaptan tanto a los humanos como incluso a otras mascotas, llevándose muy bien con los niños.

Sin embargo, si tomamos esta decisión es muy importante que entendamos que estamos hablando de un ave que requiere atención y cuidados, muy especialmente si adoptamos un agapornis papillero, que es una cría de agapornis a la que deberemos alimentar nosotros hasta que crezca un poco y comience a ser independiente.

Aunque pueda parecer algo más de trabajo, lo cierto es que tan sólo son unas semanas, y a cambio vamos a notar una vinculación mucho más fuerte con nosotros, ya que se unirá de tal manera que en todo momento querrá estar a nuestro lado.

Recuerda también que cuando es joven, tiene una etapa algo más “gamberra, ya que está aprendiendo, lo que significa que si lo soltamos es habitual que muerda las cosas, en especial lápices, gomas de borrar y cualquier otra cosa que vea en nuestras manos o sobre la mesa.

En definitiva, se trata de una compañía inestimable y sin duda fabulosa por muchos años, siempre y cuando, claro está, tengamos en cuenta sus cuidados en alimentación, higiene, atención y socialización, etc.

Precio agaporni

Dependiendo del lugar en el que compremos el agapornis, su precio puede oscilar desde los 30 € que podemos encontrar si contactamos directamente con los criadores, y hasta los 50 € que pueden encontrarse en las tiendas especializadas.

No existe diferencia entre unos y otros, salvo el hecho de que la tienda supone intermediarios, de manera que lo habitual es que el precio sea algo más elevado, pero en ambos casos encontraremos lo que estamos buscando.

Dónde comprar un agaporni

Decíamos que podemos comprar el agapornis directamente al criador, en cuyo caso nos saldrá algo más barato por norma general, o en una tienda especializada, pero de cualquier manera hay que hacer hincapié en lo esencial que resulta hacerlo en aquel establecimiento que garantice el trato y la calidad de vida a sus ejemplares.

Es posible que encontremos crías o incluso adultos de agapornis con precios más económicos por Internet, pero en muchos de estos casos, no se cumple con las normas básicas para la cría, cuidado y respeto a este animal, por lo que estaremos fomentando un trato inadecuado si optamos por estas vías, cuando en realidad apenas nos vamos a ahorrar unos euros.

Reproducción, cómo criar Agapornis

En la cría del agapornis, hay que tener en cuenta que los híbridos deben provenir de criadores fiables, ya que de lo contrario hay muchas posibilidades de que sean estériles.

Además, deberemos criarlos con ejemplares de la misma especie o variedad, ya que si son diferentes, es mucho más complicado que se forje la pareja, lo que significa que aunque la hembra ponga huevos, estos no serán fertilizados.

La jaula deberá estar en un lugar tranquilo, con una temperatura adecuada y sin corrientes de aire, mientras que en su interior nos aseguraremos de que hay un nido con el tamaño adecuado para la cría.

Pareja de agapornis apareándose en libertad
Pareja de agapornis apareándose en libertad

Este proceso requiere mucha tranquilidad para los padres y las crías, lo que significa que los molestaremos lo menos posible.

La estación en la que crían mejor y con más frecuencia es durante la primavera.

Esto se debe a que se trata de una estación con abundante agua y comida, además de que hay más horas de sol, por lo que en libertad es sin duda la más adecuada.

Aunque estén en cautividad, este instinto lo mantienen, por lo que es más probable que te encuentren con descendencia en estos meses que en otros diferentes.

Recuerda que, aunque a partir de los siete meses suelen alcanzar su madurez sexual, lo ideal es que comiencen a reproducirse cuando la hembra tiene al menos un año.

Para ello, deberán establecer una relación entre ambos ejemplares, de manera que comenzará el apareamiento.

Aproximadamente, a los 10 días, la hembra comenzará la puesta de huevos, poniendo uno cada dos días y hasta un máximo de seis.

Si vemos que hay muchos más de seis huevos, es que posiblemente no sean macho y hembra, sino que ambas sean hembras y estén poniendo huevos.

Una vez finalizada la puesta, comenzará la incubación que durará unos 21 días.

Recuerda que serán 21 días no desde el primer huevo, sino desde que comienza a empollarlos.

Si lo hace desde que comienza la puesta, serán 21 días para la primera cría, mientras que si espera a ponerlos todos antes de incubar, se puede ir incluso a los 28 días desde que puso el primer huevo.

Hay que tener en cuenta que si empieza a empollar desde que pone el primer huevo, al necesitar cada uno de ellos exactamente 21 días, después irán naciendo uno cada dos días, lo que significa que entre el primero y el último puede haber una semana de diferencia.

Esto puede ser delicado, ya que unos crecerán antes que otros, y existirá el riesgo de que los grandes espachurren a los pequeños.

Una solución en este caso es ir recogiendo los huevos y sustituyéndolos por huevos de plástico, y cuando finalice la puesta, los cambiamos por los suyos de nuevo, de manera que la incubación sea de todos a la vez y nazcan el mismo día.

Cría de agaporni bebe
Cría de agaporni bebe

Deberemos esperar unos 10 días para saber si los huevos están fecundados, lo cual podremos averiguar utilizando una fuente de luz, de manera que si vemos una masa generalizada y vasitos sanguíneos, estará fecundado, pero si es una mancha uniforme y parcial, es porque no lo está.

Cuando haya transcurrido el plazo, las crías comenzarán a romper el cascarón y pasarán a depender de la madre, que será la que las alimente.

El macho continuará aquí su labor, ya que será el encargado de llevar comida a la hembra y a las crías al nido.

Esto permite que la hembra no tenga que salir y se pueda dedicar por entero a sus crías.

Una vez que transcurren diez días desde su nacimiento, podremos observar que empiezan a salir las plumas de las crías.

Necesitarán estar junto a la madre hasta los 40 días de vida aproximadamente, que será cuando ya empiecen a valerse por sí mismos.

Agapornis papilleros

Los agapornis papilleros son la cría de agapornis que adoptamos cuando todavía es dependiente de su madre.

Es decir, todavía no se alimenta por sí misma, por lo que esta labor deberemos realizarla nosotros.

Aunque parezca algo complicado, lo cierto es que es muy fácil que aprendan a comer de nuestra mano, y nosotros mismos aprenderemos rápido, pero sobre todo tenemos que tener paciencia los primeros días, y darle el alimento con cuidado para evitar que se pueda atragantar.

El alimento que utilizaremos es papilla especialmente preparada para este menester, la cual podremos comprar en cualquier tienda especializada, con la garantía de que contiene todos los nutrientes necesarios para que crezca y se desarrolle adecuadamente.

Cría de agaporni papillero dandole de comer papilla
Cría de agaporni papillero dandole de comer papilla

Para su aplicación utilizaremos una jeringa, la cual está también diseñada específicamente para alimentar aves (papilleras o con enfermedades que les impiden alimentarse por su cuenta).

Estas jeringas cuentan con un cuerpo de gran volumen, un émbolo suave para evitar salpicaduras y que salga más comida de la cuenta, y un tubo flexible en el extremo por el que saldrá la papilla en su dosis adecuada, pudiendo introducir esta parte en el interior de su pico con tranquilidad.

En el momento en el que ya estén preparados para valerse por sí mismos, veremos que preferirán comer por su cuenta, aunque hay ejemplares a los que tendremos que empujarlos un poco más debido a que son algo más dependientes de la madre (en este caso nosotros).

Pero veréis que es fácil y muy intuitivo, además de que el vínculo que formaremos con nuestro ejemplar será mucho más fuerte de por vida.

 

Cómo debe ser el nido para agapornis

El nido deberá ser de madera, y con forma horizontal.

En el mercado podemos encontrarlo sin problemas, y como mínimo deberá tener unas dimensiones de 23 cm de ancho, 15 cm de fondo y otros 15 cm de alto.

Deberá tener una entrada pequeña que garantice la seguridad y comodidad de la hembra y las crías.

En su interior es importante añadir algo de viruta, trozos de palmera o incluso fibra de coco, de manera que tengan un lecho más cómodo y los huevos no vayan rodando con el consiguiente riesgo de que se puedan romper.

Recuerda que el nido deberá estar dentro de la jaula, donde se encontrará no sólo la hembra, sino también el macho, ya que su labor en el proceso es indispensable.

Nido agapornis
Nido agapornis

Alimentación, qué comen los inseparables

La alimentación es muy importante en nuestro agapornis, por lo que deberemos garantizar que come de forma variada y siempre los alimentos adecuados para él.

Su alimentación estará compuesta por:

  • Semillas: podemos encontrarlas ya mezcladas, y lo ideal es combinar semilla seca con germinados. Tiene que estar siempre disponible.
  • Agua: deberá estar siempre disponible, y la cambiaremos cada día para evitar la aglomeración de bacterias.
  • Verduras: hay que darle todos los días, y las más indicadas son la zanahoria, espinacas, pimiento, maíz, lechuga y brócoli.
  • Frutas: podemos darle tres o cuatro veces por semana, y las ideales serán la naranja, el melocotón, manzana, frutos rojos, fresas y peras.

También hay otros alimentos como piensos especiales para temporadas o zonas frías, los cuales le aportan una energía extra que los ayudará a resistir las temperaturas más bajas, pero recordad que, de cualquier manera, no deberán estar expuestos a ellas ya que son delicados y requieren un entorno agradable y sin cambios bruscos.

Agaporni comiendo de la mano
Agaporni comiendo de la mano

Cuidados del agaporni

Es importante que cuidemos adecuadamente a nuestra nueva mascota, lo que implica que tendremos en cuenta:

  • Que disponga de una jaula adecuada, con buenas dimensiones y bien equipada, localizada en un lugar tranquilo y sin corrientes de aire.
  • Una alimentación equilibrada que garantice todos los nutrientes necesarios.
  • Llevar a cabo una correcta higiene, previniendo parásitos y bacterias así como enfermedades y olores.
  • Cuidaremos de su salud, acudiendo al veterinario en caso de que sea necesario.

De igual manera, recordad que estamos hablando de un animal muy sociable, por lo que detesta la soledad.

Eso significa que todos los días debemos prestarle atención y jugar con él, sacarlo un rato de la jaula e interactuar.

Sólo así conseguiremos que sea feliz y evitaremos el estrés y la depresión.

Comportamiento del agaporni

Agapornis azules
Agapornis azules

Se trata de animales muy sociables, lo que implica que necesitan compañía diaria e interactuar, ya sea con ejemplares de su especie o con los humanos.

Crean un vínculo muy fuerte con nosotros, el cual motiva su dependencia.

Esto quiere decir que además de cogernos mucho cariño y querernos, también nos necesitarán a lo largo de toda la vida, por lo que es esencial que nos aseguremos de que vamos a poder acompañarlos en todo momento.

Son animales muy interactivos a los que les gusta el contacto físico con nosotros, jugar, volar y tener una buena actividad a lo largo del día.

Higiene de los agapornis

Para que nuestro agapornis esté siempre bien limpio, lo único que tenemos que hacer es ponerle una pequeña piscina dentro de su jaula.

Con un recipiente poco profundo bastará, el cual deberemos limpiar y reponer el agua todos los días para evitar que se acumulen las bacterias, las cuales pueden ser peligrosas para su salud.

Él mismo se encargará de acicalarse, aunque si se trata de un papillero que todavía depende de nosotros, deberemos limpiarlo después de cada comida, para lo cual no lo bañaremos nunca, sino que utilizaremos un trapito húmedo y frotaremos con mucho cuidado, ya que todavía no le ha salido la pluma y su piel es sensible, así que un trapito suave.

En su adultez, lo dejaremos que él mismo se acicale, pero por supuesto la jaula sí que va a correr de nuestra cuenta.

Si hemos comprado una jaula con bandeja extraíble, resultará mucho más sencillo, ya que podemos sacar las caquitas de la bandeja por ejemplo una vez cada dos días y limpiarla bien, mientras que una vez a la semana podemos hacer una limpieza más completa.

Agaporni dandose un baño
Agaporni dandose un baño

En ese caso, utilizaremos agua con jabón y frotaremos tanto la jaula (barrotes, techo y cualquier otra parte tanto interior como exterior) como todos los elementos que haya en su interior que incluye comederos, soportes, bebederos, bañerita, juguetes, etc.

Si está criando, evidentemente el nido no lo tocaremos, además de que reduciremos el tiempo de limpieza para evitar el estrés.

Una vez que lo hayamos limpiado bien, será el momento de desinfectar con agua con vinagre (al 50%), frotando todos los rincones, y enjuagando posteriormente con agua clara y limpia.

Una vez seco, ya podremos meter de nuevo a nuestro compañero para que disfrute de su casita en perfectas condiciones.

Enfermedades del inseparable

La mayor parte del tiempo, el agapornis goza de buena salud, pero hay algunas enfermedades que son más habituales en ellos y a las que deberemos prestar mayor atención que son:

  • Coccidiosis: como toda ave, se puede ver afectado por los coccidios, por lo que deberemos darle un tratamiento para su curación.
  • Estreñimiento: es un problema habitual en algunos ejemplares, y generalmente se debe a que no se alimentan adecuadamente, o necesitan más comida húmeda.
  • Estrés: si no le damos la compañía que tanto necesita, se estresan con facilidad, pudiendo observar una caída considerable de plumaje.
  • Parásitos externos: los más preocupantes son los ácaros y los piojos, y la mejor forma de evitarlos es manteniendo una correcta higiene de la jaula y el entorno.
  • Picaduras de mosquitos: debemos mantener el ambiente limpio de mosquitos, ya que también pican a los agapornis.
  • Problemas respiratorios: la acariasis es uno de los más habituales, por lo que deberemos acudir al veterinario puesto que precisará de tratamiento con antibióticos. Recuerda que la higiene de la jaula es la mejor forma de evitarlo.
  • Resfriados: se producen por estar en lugares con temperaturas bajas o corrientes de aire.
  • Salmonelosis: puede ser producido por insectos o por la ingesta de alimentos contaminados, y requerirá atención veterinaria. Lo podemos prevenir limpiando bien los alimentos y el entorno.
Pareja de agapornis en libertad
Pareja de agapornis en libertad

Cómo saber si un agapornis es macho o hembra

Hay casos en los que resulta casi imposible poder distinguirlos, pero siempre hay pequeños trucos que nos pueden ayudar.

  • El pico de las hembras es más ancho en la zona de la base y suele ser algo más grande.
  • En cuanto al tamaño, el macho generalmente será algo más pequeño que la hembra.
  • La actitud de los machos es más dulce y cariñosa que la de las hembras.
  • Las hembras presentan una cabeza más redondeada.
  • Los huesos de la pelvis son más estrechos y redondeados en la hembra y más abiertos y puntiagudos en el macho. Recuerda que esto será así a partir de la primera puesta de la hembra, ya que cuando todavía no ha sacado huevos, es muy fácil confundirlas con un macho.
  • Si tienen anillo ocular, será más grande en las hembras que en los machos.
  • Una hembra presentará más agresividad que un macho.

Cómo adiestrar un agapornis

Agaporni volando
Agaporni volando

Para adiestrar a nuestro agapornis, es importante que nos armemos de paciencia, ya que vamos a tener que dedicar tiempo y esfuerzo.

Dependiendo del ejemplar, en unos casos será más fácil que aprenda trucos y en otros más complicados, pero la base de este proyecto debe radicar en la unión y confianza que haya entre nosotros y el ave.

Para realizar los entrenamientos, es importante que se realicen siempre en el mismo sitio, al menos hasta que vaya adquiriendo capacidades, ya que las distracciones pueden complicar mucho el proceso.

Lo más importante es que lo dejemos a él que sea el que toma las decisiones y realiza los trucos, es decir, si lo forzamos, recordad que estamos ante un animal bastante testarudo, por lo que podéis estar seguros de que no lo hará.

Con los premios resultará todo mucho más sencillo, pero cuidado, hay que dosificarlos bien, ya que las golosinas están muy ricas pero también engordan, así que siempre podemos utilizar otros recursos como las caricias para premiarlo y demostrarle nuestro cariño.

En cuanto al tiempo de cada sesión, lo ideal son unos 15 minutos, ya que si nos excedemos, para él será algo pesado y desagradable, por lo que con el paso del tiempo se reducirán las posibilidades de que aprenda algo.

Recuerda que los gritos, el estrés, los nervios, enfados, etc. los detecta con suma facilidad, y son comportamientos muy negativos para él, por lo que es importante que los esquivemos.

Si tenemos en cuenta todas estas recomendaciones, con un poco de paciencia y mucho cariño, veremos que nuestro agapornis se convierte en un compañero inseparable.

Fotos de Agapornis

Cría de agaporni bebe
Agapornis azules
Pareja de agapornis apareándose en libertad
Cría de agaporni papillero dandole de comer papilla
Agaporni volando
Agaporni dandose un baño
Agaporni comiendo de la mano
Nido agapornis
Agapornis
Agapornis en su jaula
Agaporni comiendo de la comida puesta en las ramas
Pareja de agapornis en libertad
Bonito ejemplar de Inseparable de Lilian (Agapornis Lianae)
Bandada de Inseparables del Nyasa (Agapornis Lianae) bebiendo en el rio en libertad
Grupo de Inseparables Malgache (Agapornis Canus) comiendo en libertad
Raro ejemplar de Inseparable de cuello negro (Agapornis Swindernianus)
Foto de pareja de Inseparables Malgache (Agapornis Canus)
Grupo de Inseparables Cachetón o de mejillas negras (Agapornis Nigrigenis)
Diferentes vistas Inseparable Abisinio o de frente roja (Agapornis Taranta)
Bandada de Inseparable de Fischer (Agapornis Fischeri)
Agapornis Fischeri
Agapornis Pullarius
Pareja de Inseparables de Namibia (Agapornis Roseicollis)
Inseparables enmascarado o cabecinegro (Agapornis personatus), uno verde y otro azul
Pareja de Agapornis Pullarius
Inseparable enmascarado o cabecinegro (Agapornis personatus)
Inseparable de Namibia (Agapornis Roseicollis)
Inseparable Cachetón o de mejillas negras (Agapornis Nigrigenis)
Inseparable Abisinio o de frente roja (Agapornis Taranta)